jueves, 7 de marzo de 2013

Capitulo 2 "Inglaterra"



-No  quiero seguir viviendo sin él- admití –quiero morir.
-No digas eso Sky- intento consolarme, como otras veces, sin obtener resultado-tienes un millón de chicos detrás de ti, un millón de chicos que matarían por tenerte.
-Mierda Ashley, Yo lo quiero a él, nadie nunca se va a comparar a su hermosura, a su personalidad. Nadie.
-Por favor, me duele verte así, amiga- me dijo, intentando ocultar una pequeña lágrima casi invisible que se le escapo, pero yo pude verla- Vamos, cariño, te invito un helado.
-Está bien- suspiré rendida, odiaba hacerla sentir mal, ella no merecía tal cosa.
Me levanté de ahí para comenzar a caminar hacia nuestra heladería preferida,  donde habíamos reído, llorado, hablado, peleado. Donde ella y yo habíamos compartido un millón de cosas desde el día que la conocí- Día que me mude de Mullingar- hasta ese día.
-¿Mejor?- preguntó, mientras yo comía mi helado de chocolate.
-Si, gracias- le sonreí sinceramente, no por que estaba mejor, si no porque ella intentaba que lo estuviera. En verdad era una verdadera amiga.
Mis pensamientos se vieron interrumpidos,  por el molesto ringtone de mi celular. Lo tomé de mi bolsillo, y presione el botó verde.
-Greene- dije al contestar.
-Hola preciosa- sonreí.
-Hola papá, ¿Cómo estás?- pregunté.
-No muy bien mi vida- habló suspirando.
-¿Paso algo?- pregunté preocupada.
-No, no nada malo- suspire aliviada- Pero, tampoco nada bueno.
-Papá, me estas asustando- le advertí.
-Bueno, es que surgió un pequeño problema y debo viajar pequeña- Volví a rerpirar tranquilamente, no era algo a lo que no estuviera acostumbrada.
-No me tienes que asustar así papá, que viajes por negocios, no es nada nuevo para mí- le avisé tranquila tomando otra cucharada de mi helado.
-Es que, este viaje va a ser un poco más largo de lo normal.
-¿Qué tan largo?- pregunté levantando una ceja.
-Lo suficiente para mandarte a Londres con tu tía, Alice.
Comencé a toser descontroladamente. ¿Había dicho, Londres? ¿Qué acaso escuché mal?
-¿Qué yo qué?- cuestioné confundida.
 -Si, vas a vivir con tu tía un tiempo.
-Ay no papá, te aviso que tengo 18 años, puedo quedarme sola- le dije.
-Skylar Greene, no me retes, mañana mismo estas rumbo a Londres con Ashley.
-Pero…- no me dejo replicar.
-Pero, nada- me interrumpió- Recoge tus cosas, adiós pequeña te amo.
Y antes de que pudiera hacer  o decir nada, colgó, dejando que hablara libremente con el tono del teléfono.
-¿Qué pasó?- preguntó Ash, que debió haber notado, mi cara de “¿qué mierda paso?”
-Vamos a Inglaterra- resumí,  acto seguido, abrió sus ojos como dos platos.
-¡¿Qué nosotras qué?!- gritó haciendo que todos los que se encontraba en la heladería, tranquilamente hablando, voltearan a mirarnos.
(…)
-Pasajeros con destino a Londres-Inglaterra, vuelo A3TF, por favor ingresar por la puerta número 3, Avión listo para despegar.
-Skylar, es hora de irnos- me avisó mi amiga, quitándome los audífonos de mis ojeras, dejando que colgaran en mi cuello.
-Ya lo sé, Ash, ya se, simplemente no quiero ir- hablé- Tengo 18 años, por el amor de Dios.
-Skylar Greene, es tu oportunidad de empezar de cero.
-Eso no salió bien la primera vez- repliqué, sin moverme.
-Sky yo tampoco estoy emocionada por esto- cruzó  sus brazos.
-Pero y al fin, me había acostumbrado a lidiar con el dolor- le dije susurrando, ella arqueo una ceja- Excepto ayer.
-Sí, bien, Piensa que allá, puede que nada te recuerde a él. Vamos a estar en un lugar nuevo, personas nuevas. Vida nueva.
-pero, ya me he mudado muchas veces, primero de Venezuela,  después de Mullingar a Liverpool , ahora de Liverpool a Londres- seguía sin moverme de mi silla- No es justo.
-Primero, por tu decisión te mudaste a Liverpool, segundo, igual nos tenemos que ir. - me miraba fijamente, como esperando que cediera al fin.
-Está bien, Ashley- me rendí, levantándome de la silla- No tengo idea de cómo haces- me quejé.
-Ni yo- rió
Le entregué mi pasaje a la azafata, y me dejo pasar sin problemas. Igual que Ash, caminamos por ese gran tubo hasta el avión, nos sentamos, juntas, por supuesto, a esperar que el maldito avión despegara para olvidar la maldita vida que había construido en Liverpool. Me coloqué mis audífonos de nuevo, y lo coloqué en shouffle. Estuvimos ahí, aproximadamente 10 minutos antes de que avisaran que despegaríamos, yo, después de que el avión se elevo, y mi cabeza calmó su dolor, caí profundamente dormida.
No me despertaron ni para comer, así que, cuando bajamos del avión, estaba muriendo de hambre, regañando a Ashley por no haberme avisado.  Tomamos nuestras maletas y seguimos  caminando hasta donde se encontraba la multitud de gente. Escuché como alguien gritaba nuestros nombres.
-¡Skylar, Ashley!- gritó la voz de mi tía,  volteamos al mismo tiempo y vimos a Alice, parada esperando un abrazo.
Nos dirigimos a ella, y al llegar, nos recibió con un gran abrazo.
-Están enormes- nos dijo, sonriente.
-Y tu, hermosa como siempre- contestó Ash, mientras yo solo pensaba que quería salir de ahí.
Ellas dos, hablaron todo el camino a casa, eran tan parecidas, no como yo. Estuvimos andando en camioneta por unos 20 minutos, yo estaba verdaderamente cansada y hambrienta, estaba de mal humor y quería gritarles a esas dos cotorras que se callaran un rato. Pero, por el simple hecho de que no deseaba que me botaran en media carretera, mantuve mi boca cerrada.
Llegamos a una hermosa y gran –enorme- casa,  por lo que pude notar, se encontraba en un zona residencial para personas de clase social alta. Como mi tía. Entramos, y Alice, llamó a alguien para que nos bajara las maletas. Este, lo hizo sin rechistar y caminó hacia dentro con seis maletas en sus manos.
-Chicas, lamento no tener una habitación en especial para ustedes- se disculpó mi tía- Tendrán que dormir en el cuarto de huéspedes mientras me encargo de eso- sonrío apenada.
-No te preocupes Alice- le dije- Tampoco nos vamos a quedar acá para siempre- intente bromear, pero al parecer ella no le pareció muy gracioso.
-Está bien, les enseñaré sus habitaciones chicas- habló, mientras comenzaba a caminar para entrar a su casa. Sin pensarlo, nosotras la seguimos.
Nos mostró un linda habitación que tenía dos camas matrimoniales, donde nos quedaríamos las dos. Las paredes eran de un color azul claro y tenía un gran ventanal con una vista preciosa hacia río Támesis.  Me senté en una de las camas, mientras Ahsley bajaba a seguir hablando con mi tía.
Pensamientos vinieron solos a mi cabeza. Acumulándose todos juntos llegando a mi mente rápidamente. ¿Cómo sería estar un año más sin mi príncipe Irlandés? ¿Cómo sería empezar de cero… Otra vez? ¿Qué sería de mi triste vida? Suspiré, supuse que tantas cosas venían a mi cabeza por el estrés. Decidí que iría a caminar un rato para despejarme, por si acaso, llevaría mi guitarra. La música siempre era una maravillosa manera para olvidar todo, olvidar la realidad. Detener los malos pensamientos y dejar fluir los buenos. Yo amaba la música, amaba cantar, también tocaba guitarra y  piano, aunque jamás me había atraído ser “famosa”, jamás había querido fama y dinero, porque sabía lo que eso era capaz de hacerte, te alejaba de tus mejores amigos, de tu familia de todo, y eso no era lo que yo quería.
Avisé que iba a salir un rato y comencé a caminar fuera, tomando una de las llaves para no quedarme fuera después. El día estaba precioso, totalmente opuesto a mi ánimo, irradiaba felicidad. Seguí caminando un buen rato, hasta que di con un hermoso parque. Me senté en una banca y me dispuse a cantar un rato, necesitaba subir de humor. Abrí el forro de la guitarra, para después sacar una hermosa guitarra color negro con bordes dorados. Y teniendo en cuenta que unos ojos curiosos me observaban, comencé a mover mis dedos en ese instrumento, para formar una hermosa melodía y acto seguido, acompañarlo con mi- no tan hermosa- voz.

Oh, this is the start of something good
Don't you agree?
I haven't felt like this in so many moons
You know what I mean?
And we can build through this distraction
As we are standing on our feet
So since you want to be with me
You'll have to follow through
With every word you say
And I, all I really want is you
For you to stick around
I'll see you everyday
But you have to follow through
You have to follow through
Mas ojos curiosos me observaban, era una situación un poco incomoda, ya que nunca me había gustado llamar demasiado la atención, jamás  me había emocionado ser el centro de atención de nadie, pero seguí, por la presión de tener en mí, tantos ojos expectantes.

These reeling emotions they just keep me alive
They keep me in tune
Oh, look what I‘m holding here in my fire
This is for you
Am I too obvious to preach it
You're so hypnotic on my heart
So since you want to be with me
You'll have to follow through
With every word you say
And I, all I really want is you
For you to stick around
I'll see you everyday
But you have to follow through
You have to follow through
Más y más ojos posados en mí, comenzaba a dudar que hubiera sido una buena idea haber comenzado a tocar en publico, pero no podía parar ahora, tenía que, al menos, terminar esa canción.

The words you say to me are unlike anything
That's ever been said
And what you do to me is unlike anything
That's ever been
Am I too obvious to preach it
You're so hypnotic on my heart
So since you want to be with me
You'll have to follow through
With every word you say
And I, all I really want is you
For you to stick around
I'll see you everyday
So since you want to be with me
You'll have to follow through
With every word you say
And I, all I really want is you
For you to stick around
I'll see you everyday
But you have to follow through
You have to follow through
You're gonna have to follow
Oh, this is the start of something good
Casi terminaba la canción, una nota más y terminaría. Podría salir corriendo antes de que algo mas pasara, solo tenía que terminar esa nota.

Don't you agree?

Varias personas aplaudieron, y después de unos dos minutos, se disperso el circulo de personas que había a mi alrededor. Y yo, pude salir tranquila de ahí, no sin antes, guardar mi guitarra. Ya estaba oscureciendo, no demasiado, pero calculaba que eran como las 5:00 ya que, en invierno, oscurece rápido. Antes de quedar en total oscuridad decidí volver. Antes de que mi mejor amiga, y mi tía se pusieran paranoicas de que me había pasado algo. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Capitulo 1. "Recordando"


-Sky, ya deja de pensar en eso- me dijo mi mejor amiga Ashley.
-Flashback-
-Niall, tienes derecho a ser feliz- no podía parar de llorar-Sigue tu sueño, no te detengas por mi culpa.
-Pero, Sky- intento replicar, sin éxito, ya que fue interrumpido.
-Pero nada. No me perdonare que te quedes sin seguir tu sueño, solo por mí- interrumpí
-Y yo jamás me perdonaré perderte- habló acariciando mi mejilla.
-Oportunidades como esta solo vienen una vez en la vida- intente hacerlo entrar en razón, pero no. Él era muy terco.
-Y, ¿Qué hay de ti?-me sonrió con los ojos llorosos-Tu podrías venir solo una vez en la vida.
-Niall, por favor, no puedes dejar de seguir tu sueño por mí, quiero verte entrar ahí con una sonrisa, quiero que me hagas sentir orgullosa - me alejé un poco de él-Te amo.
-Yo a ti- se acercó para darme un beso en mis temblosos y rosados labios.
-¿Eres Niall?- preguntó un chico, que tenía “Crew” en su camisa, logrando que Niall no me besara. El asintió- Te esperan en el escenario.
-Sky, espérame aquí, no te muevas- me pidió, dándome un beso en la mejilla-hablaremos luego.
Desde ese día no volví a verlo, ya que me fui, me fui dejándole una pequeña nota, no podía dejar que olvidará su sueño por mí, jamás me perdonaría haber sido el obstáculo de mi Irlandes preferido.
Mi amor:
Me voy,  por tu bien, no deseo ser ningún obstáculo. Nialler, ¡Es tu carrera de la que estamos hablando! Jamás me perdonaría que no cumplieras tu sueño por culpa de esta patética chica. Jamás. Así que, me despido. No olvides que te amo.
                                                      Con amor,
                                                                Skylar Greene, siempre tuya.
-fin del flashback-
-No puedo, sé que fue mi decisión – le dije, sollozando- Pero mierda, jamás imagine que me dolería tanto. ¡Lo amo tanto Ash!
No dejé que objetara, como sabía que iba a hacer. Simplemente salí corriendo, a mi lugar secreto. Debía desahogarme, sacar mis penas. ¿¡Como era posible que después de dos malditos años yo no lograra sacarlo de mi cabeza!?  ¡Dos estúpidos años llenos de dolor y sufrimiento! Dos años, en los que lloraba cada noche en la que estaba sola y en algunos momentos deseaba haber sido egoísta, haber evitado que cumpliera su sueño, y haberme quedado con él, pero terminaba reprimiendo ese pensamiento y regañándome a mi misma por ser tan estúpida, tan malditamente estúpida. Él era feliz, eso tenía que ser suficiente para mí. ¡Tenía que serlo!
-¿Por qué? ¿Por qué Dios, por qué? -susurré con lágrimas corriendo por mis ojos- Parece que me elegiste a mí para sufrir como nadie.
Me senté debajo de un árbol, pensando en diversas cosa, dejando que las lágrimas corrieran libremente por mis oscuros ojos. Permitiendo que mi mente, destrozara aún más mi corazón, llenándome de sus recuerdos.
-Flashback-
-Eres un tonto- reí
-Tal vez, pero soy tu tonto- me sacó otra sonrisa-¿Me das un beso?- preguntó
-No tengo ganas- mentí
-¿Y qué hago para que te den “ganas”?-rió
-Acércate- susurré
-Está bien - se acercó bastante, hasta el punto de quedar a pocos centímetros de distancia.
-Dile al mundo que me amas- exigí sonriendo. Él se encogió de hombros, y llevo sus labios hasta un costado de mi cabeza
-Amo a Skylar Greene- susurró a mi oído.
-¿Por qué lo dijiste así?- cuestioné confundida, Me separé un poco y lo observé.
-Tú eres mi mundo- clavó sus hermosos ojos, celestes cual cielo, en mis insignificantes ojos café, yo me perdí en su mirada- Te amo tanto.
Se acercó a mí, sonriendo con esa sonrisa tan particular de él, un poco pícara y juguetona, pero tierna y adorable.  Tomó mi mentón con su mano, levantándolo, para quedar en su altura. Y antes de que pudiera decir algo, unió nuestros labios, formando un millón de sensaciones diferentes en mí, ese beso, mostraba amor, ternura, cariño, mostraba de todo. Todo lo que sentía por el, reflejado en una simple acción.  Era una sensación, tan hermosa, tan magnífica. Jamás quería separarme de mi pequeño duende.
-Fin del flashback-
Una sensación, hermosa, magnifica que nunca podré sentir otra vez, lo extrañaba demasiado, Todos los días me preguntaba ¿De dónde mierda saque que podría olvidarlo?Una y otra vez, pero ahí estaba el problema, yo tenía claro que jamás olvidaría a mi príncipe.  Era imposible describir cuanto lo amaba. Esperaba con mi alma que me hubiera olvidado, que hubiera pasado la página como yo jamás pude, porque si yo no podía ser feliz, por lo menos quería que él lo fuera, lo merecía.
Más recuerdos invadieron mi mente, llevándome al lugar donde todo comenzó. 
-Flashback-
-Mamá no quiero ir a la escuela- protesté, mientras intentaba fingir un llanto lo suficientemente creíble para que esa mujer sintiera compasión de mí. Tenía siete años, acaba de mudarme a un pequeño pueblo en Irlanda, llamado Mullingar. ¡Maldita sea, algo de compasión!
-Hija, eso ya no funciona conmigo- me advirtió, mientras abría la puerta de mi nuevo salón, dejándome verlo, tan perfecto, con sus ojos azules perfectamente posicionados en dirección al profesor.
-Mamá, estoy bien aquí ya te puedes ir- dije apresuradamente antes de entrar, con una sonrisa en mi rostro
-Muy bien, eso fue algo raro, pero lo voy a ignorar- dijo caminando dudosamente fuera de ahí.
-Hola pequeña- me habló dulcemente el profesor- Tú, debes ser Skylar Greene ¿me equivoco?
 -No señor- dije sonrojada, al notar que su mirada estaba fijada en mí.
-Bueno,  pequeña, no voy a hacer que te presentes, veo que eres tímida. Ve a sentarte a un lado de Niall.
-¿Quién es Niall?- pregunté temerosa.
-¡Yo!- agitó sus manos -el chico que había logrado que entrara entusiasmada a clases- para que yo la ubicara.
Nerviosa me fui a sentar al lado de él, esperando no tropezarme o algo que me marcara de por vida. Estaba en primer grado, tenía siete años, permítanme decirles que esa es una edad en la que nadie duda en reírse de ti si te pasa algo malo. No quería arruinar mi reputación el primer día de clases, bueno, mi primer día de clases.
Me senté callada, estaba demasiado nerviosa. ¿Qué si soltaba alguna estupidez? decidí que no hablaría, pero él- para mi, desgracia o más bien, suerte- me dedicó una adorable y tierna sonrisa.
-¡Hola!- me dijo, sin olvidar su sonrisa.
-Ho-hola- sonreí torpemente poniendo mis manos en el escritorio, tartamudeando, genial Skylar.
-Oye, tienes una herida ahí- señalo mi mano, me había caído del columpio y, por miedo a que mi mamá me regañara, la había mantenido en secreto.
-Oh, sí, no es nada- me la tocó y tuve que taparme la boca para no gritar.
-lo siento- sonrió-te curare eso- me informó.
-No, no hace falta- le dije.
Haciendo caso omiso a mis palabras, me dio la espalda unos segundos para sacar una curita que tenía en su bolso, y me ponérmela en mi herida.
-Gracias- sonreí, mostrándole mi falta de dientes.
-No hay de que- habló, y de pronto hizo una mueca, como pensando algo -Oye, ¿quieres ser mi mejor amiga?-
-¿Yo?- cuestioné- ¿quiere que tu y yo seamos amigos?
-Si, bueno, si tu quieres- se encogió de hombros.
-Claro que quiero- le dije. Y él, emocionado, me abrazo.
-Oigan, chicos presten atención- nos retó el profesor.
-Lo siento- dijimos en unísono,  mientras nos dábamos miradas cómplice.
-Fin de flashback-
Recordar eso, solo aumentó mis sollozos. Solo aumento mi dolor. Era una idiota, jamás podría olvidar a ese azulino, jamás saldría de mi mente, ni mucho menos de mi corazón. Todavía podía recordar el dulce sabor de sus labios color durazno, y todavía podía recordar el día de nuestro primer beso.
-Flashback-
-Oye, ¿por qué te fuiste así?- cuestionó mi mejor amigo, evidentemente preocupado.
-Es que, yo, yo…- no me salían palabras coherentes, ¿Por qué mierda tenía que ser tan perfecto?
-¿Tu qué?- me miro y yo me volví a perder en sus ojos, en sus hermosos y profundos ojos.
-Yo,yo…- podía sentir como se acercaba, poco a poco, de forma cautelosa, como si yo fuera a salir corriendo de ahí.
-¿Tu, tu?- susurró, ya prácticamente sobre mis labios. Podía sentir su respiración mezclarse con la mía, podía escuchar su corazón latiendo con fuerza.
-Yo, te quiero Niall- dije casi inaudible. Me sonrió, y terminó de unir nuestros, ya desesperados labios. Formando un beso, que antes consideraba impensable. Estaba pasando, el, Niall James Horan Gallagher. Hijo de Bobby Horan y de Maura Gallagher, mi mejor amigo, mi alma gemela; estaba besándome, y de que manera.
-Fin del flashback-
Era una maldita masoquista, una estúpida masoquista que solo sabía lastimarse.
-Dos años Skylar, dos malditos años sin él, y tu, como la masoquista que eres sigues pensando en él, y sigues amándolo como el primer día que lo viste, como el día que curó una herida en tu mano, totalmente inocente de que algún momento necesitarías una gran curita para la herida que él, indirectamente crearía en tu corazón-  pensé, secando unas lágrimas, en vano, ya que otras más, sustituían esas.
(Narra Niall)
 -¿Qué tienes, duende? Te noto decaído- me preguntó Harry Styles, uno de mis compañeros de banda y por supuesto, uno de mis mejores amigos.
-Nada hermano, solo estoy algo cansado- mentí, esperando que creyera esta estúpida excusa.
-Bueno, vamos a comer todos juntos ¿te anotas?- cuestionó, a mi parecer, no muy convencido.
-Vayan ustedes, quiero dormir un rato- volví a mentir.
-Está bien duende- accedió, y observé como él y su enrulado cabello salían por la puerta, de mi apartamento.
Suspiré, si, estaba “decaído”, todavía después de dos años, no podía asimilar que ella, ya no era mía, que sus dulces labios, tal vez, jamás volverían a besarme, me dolía tanto, pensar que ahora tenía todo lo que deseaba tener. Pero a qué precio me había salido.
Entré a mi armario, con la intención de buscar un suéter, pues hacía un frío que podía llegarte hasta los huesos. Peor en el intento de bajar un sueter, algo duro impacto mi cabeza.
Bajé la mirada, para observar ese objeto que me había golpeado. Y los ojos se inundaron de lágrimas en un santiamén, no podía ser, el mundo estaba en mi contra. En el suelo, yacía un viejo álbum de fotos, que tenía la portada de cuero negro, y en letras de color dorado, tenía escrito “Memories”. Ese álbum que me había regalado la hermosa chica que todavía reinaba mi corazón.
(Narra Skylar)
Ya no quería amarlo, deseaba con todas mis fuerzas, olvidar a ese chico de ojos azules, deseaba sacarlo de mi mente y/o corazón. ¿Por qué razón tenía que ser tan jodidamente difícil?
-¡Skylar Victoria Greene! – gritó una voz conocida sacándome de mis pensamientos. Logrando que mi mirada ya no estuviera dirigida hacia la nada- mierda Sky, me quieres matar del susto ¿o qué?
-Ashley ¿Cómo me encontraste?- cuestioné, mirándola.
  -Dos cosas: Uno, te conozco- enumero con su dedo- Dos, tu teléfono tiene GPS, cariño.
-Oh- me limité a contestar.
-No vuelvas a hacer eso en tu vida, pequeña demonio.
-Lo siento-  hablé sinceramente, ella no tenía porque pagar mis platos rotos.
-Tranquila- contestó suspirando, como rindiéndose- Se que no estás bien